Opinión

El estadista Elías Calles y la creación del banco de México

Rodolfo Villarreal Ríos

El estadista Elías Calles y la creación del banco de México

Periodismo

Agosto 31, 2018 21:52 hrs.
Periodismo Nacional › México Coahuila
Rodolfo Villarreal Ríos › guerrerohabla.com

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Somos escasos, quienes reconocemos abiertamente que el estado mexicano moderno, ese que nos permitió crecimiento y desarrollo económico a la vez, fue diseñado por Venustiano Carranza Garza y materializado bajo la construcción de Plutarco Elías Calles. A pesar de la trascendencia de su obra, ambos continúan pagando las consecuencias de haber emitido reglas claras y objetivas para el manejo de la relación estado-iglesia. La personalidad recia de los dos no da para crear leyendas románticas, por lo cual los políticamente correctos buscan a toda costa minimizar sus obras, algo que han logrado en grado mayor en el caso de Elías Calles un personaje al que, quienes no revisan la historia objetivamente, le otorgan un papel secundario. Sin embargo, quienes analizamos la historia en base a datos duros, y no en consejas, reconocemos lo realizado por el sonorense. Entre las múltiples acciones positivas que realizó, se encuentra la creación del Banco de México de lo cual hoy, 1 de septiembre, se cumplen 93 años, sobre esto comentaremos.

Iniciaremos revisando brevemente los antecedentes desde el porfiriato hasta la fundación del Banco de México. Durante el gobierno del presidente Díaz Mori, en 1884, se fusionan el Banco Mercantil Mexicano y el Banco Nacional Mexicano. Con ello nace el Banco Nacional de México que se convierte en el banco de la tesorería del gobierno. En ese mismo año, se emite el Código de Comercio al amparo del cual habría de establecerse orden en el sector bancario, además de estipular el porcentaje de reservas en metálico, y que la información financiera fuera presentada en forma clara. En ese contexto, el estado mexicano actuaria como el gran rector en la conformación de la estructura de la banca. Como consecuencia, surgía como banco emisor único el Banco Nacional de México, lo cual provocó la reacción del Banco de Londres y México. Como las leyes establecían que para convertirse en emisor era requerido tener domicilio en al país, y esta institución no lo tenía, quedaba fuera del juego. Así, compró el Banco de Empleados y al fusionarse, se convirtió en una institución mexicana. Al emitirse, en 1897, la Ley de Instituciones de Crédito, cada entidad federativa debería contar con al menos un banco emisor, lo que se cumplía parcialmente, pues en algunos operaban de manera regional. A finales del porfiriato totalizaban 24, incluyendo al Nacional de México y el de Londres y México que lo hacian a nivel nacional. En ese contexto, surgió en México la emisión de papel moneda que contaba con respaldo en metálico. Conforme a los datos proporcionados por Moisés Ochoa Campos en ’Calles, el estadista’ (1976), en 1911, la circulación de billetes alcanzaba un total de 116.7 millones de pesos. Sobresalían el Nacional de México, (54.8 millones de pesos) y el de Londres y México (19.3 millones de pesos Esto lo alteraría la Revolución Mexicana.

Las instituciones de crédito alegaban bancarrota debido a que las fuerzas revolucionarias en contienda las obligaron a realizar prestamos forzosos. Posteriormente, se esclarecería que con ese pretexto muchos funcionarios bancarios buscaban encubrir fraudes y negocios poco exitosos. Lo real fue que el billete dejó de tener aceptación. Al momento en que Huerta asesina al presidente Francisco Ygnacio Madero González, el usurpador ordena a la banca le entregue todo el respaldo metálico que sostenía la emisión de billetes, y los obliga a emitir moneda que lógicamente solo tenia el valor del papel en que estaba impresa. Ello no implicaba que los principales bancos emisores dejaran de realizar sus tarea. Con la rebelión

a la asonada en pleno, Venustiano Carranza Garza emite, el 7 de octubre de 1913 desde Hermosillo, Sonora, la circular número 6 que prohíbe la circulación de los billetes emitidos por el Banco Nacional de México, los cuales se alegaba no cumplían con lo establecido en la ley, ni eran aprobados por un gobierno legal, y solamente buscaban apoyar a Huerta y terminaban por ser fraudulentos. Cuando los Constitucionalistas ejercían la autoridad, recurrimos a Ricardo J. Zevada quien, en ’Calles, el presidente’ (1983), apunta que ’Rafael Nieto, secretario de Hacienda, consultó desde 1915 a los bancos sobre la mejor manera de unificar la circulación fiduciaria, liquidar los antiguos bancos de emisión y formar un banco único de emisión. (Circular del 1º de noviembre en El Constitucionalista, 4 de noviembre de 1915).’ Finalmente, la Constitución Política de 1917, en su Artículo 28 establecería que: ’En los Estados Unidos Mexicanos no habrá monopolios ni estancos de ninguna clase;…exceptuándose únicamente los relativos a la acuñación de moneda, a los correos, telégrafos y radiotelegrafía, a la emisión de billetes por medio de un solo Banco, que controlará el Gobierno Federal…’ En base a ello, el presidente Carranza Garza actuó.

Retornando al texto de Zevada, es factible apuntar que ’posteriormente, el Congreso de la Unión autorizó al presidente Carranza, para obtener un empréstito hasta por cien millones de pesos [oro] para la fundación del Banco [Único de Emisión de la Republica]. El decreto del 21 de septiembre de 1917 (Diario Oficial del 10 de octubre), daba oportunidad a particulares para contribuir a formar el capital del banco. El 8 de diciembre del mismo año, Carranza envió a la Cámara de Diputados, una iniciativa de ley que autorizaba al banco admitir billetes hasta por el doble del capital exhibido y no mas del doble de las monedas de oro, barras de ese metal o de plata que mantuviera en su activo. Operaría además como banco de deposito y descuento. Posteriormente, el 12 de septiembre de 1919, el ejecutivo retiro su iniciativa de ley.’ Las cosas en materia de la banca única permanecerían en ese estado y fue hasta febrero de 1928 cuando el presidente Obregón propone, pero le es negada, ’una adición al Artículo 28 de la Constitución para crear ocho bancos de emisión concesionados a particulares.’ Sin embargo, el 15 de febrero de 1923, en el Diario Oficial, el Congreso autoriza a Obregón ’organizar el Banco Único de Emisión, que se denominara Banco de México…con un capital inicial de veinticinco millones de pesos autorizado hasta cien millones de pesos.’ Es interesante mencionar que, en el apartado V del Artículo primero, se mencionaba que ’los billetes, tendrán circulación enteramente voluntaria y en ningún caso se considerara forzosa su admisión para el público.’ No obstante, la disposición fue hasta diciembre de 1924 cuando se empezaría a convertir en realidad.

Mediante decreto del 24 de diciembre de 1924, se crea la Comisión Monetaria S.A. que sustituye a…la Comisión de Cambios y Moneda. El 25 de agosto de 1925, el presidente Elías Calles expidió la Ley Constitutiva del Banco de México, publicada en el Diario Oficial el 31 de agosto de dicho año. Respecto a esto, es conveniente recurrir a la cita textual del Informe Presidencial que el estadista sonorense presentó al Congreso el 1 de septiembre en donde se mencionaba que …fue una necesidad apremiante la reorganización de la Comisión Monetaria, porque, como dependencia de la Secretaría de Hacienda, se había contaminado de todos los vicios y corruptelas engendradas por la acción política malsana que imperó, en otro tiempo, en aquel ramo de la Administración.

De allí que el decreto de 24 de diciembre de 1924 haya tendido a independizar administrativamente la Comisión Monetaria constituyéndola en sociedad anónima, y que le haya asignado dos órdenes de funciones: las bancarias de depósito y descuento, y las que antes desempeñaba en conexión con el Gobierno federal, como sucesora de la antigua Comisión de Cambios y Moneda…. la Secretaría de Hacienda, desde la fecha de reorganización de la Comisión Monetaria, abandonó la vieja práctica de disponer, como aprovechamientos del Erario, de los productos de la acuñación de la plata. Estos han venido depositándose religiosamente en las cajas de dicha institución, para formar el fondo regulador de la circulación monetaria establecido por la Ley de 25 de mayo de 1905.

Desde que, con motivo de su reorganización, fue renovado el personal directivo de la Comisión Monetaria y comenzó ésta a actuar de acuerdo con su nuevo estatuto, se evidenció la factibilidad de funcionamiento administrativo de una institución semejante fuera de la perniciosa influencia de la política y, durante toda su vida, ofreció un campo de experimentación excelente sobre el cual han sido elaborados la Ley Constitutiva, la Escritura Social y los Estatutos del Banco de Emisión. La labor acabada de mencionar fue empeñosamente ejecutada por una comisión que integraron los señores don Elías S[alomoh].A[binun]. de Lima [y Senior], Licenciado don Manuel Gómez Morin y licenciado don Fernando de la Fuente [Sanders], bajo la dirección inmediata del secretario de ramo, ingeniero don Alberto J[osé]. Pani [Arteaga]… Antes de continuar, cabe hacer un paréntesis para ubicar a estos cuatro personajes. De Lima, nativo de Curazao, había manejado, durante el porfiriato el Banco Mexicano de Comercio e Industria y era considerado por Obregón como uno de los financieros mas capaces en México. Gómez Morín fue enviado, en 1921, a la Universidad de Columbia a estudiar el sistema de la Reserva Federal en los EUA y la operación de la banca central, posteriormente, fundaría el PAN. De La Fuente era un financiero amigo cercano de Obregón y Elías Calles. En 1937, participaría en la fundación del Partido Social Demócrata Mexicano con tendencia nacionalista, anticomunista y antisemita. Pani lo mismo actuó como enviado especial a las reuniones de los Tratados de Versalles que mas tarde seria secretario de relaciones exteriores como encargado de las finanzas nacionales. Volvamos al Banco de México y el discurso del presidente Elías Calles.

El banco será organizado bajo la forma de Sociedad Anónima. Se llamará Banco de México. Su capital será de cien millones de pesos oro, representado por acciones… nominativas de cien pesos cada una y divididas en dos series: la Serie "A", que tendrá íntegramente pagado el cincuenta y uno por ciento del capital social, sólo podrá ser subscrita por el Gobierno de la República y será intransmisible; y la Serie "B", que podrá ser subscripta por el Gobierno federal o por el público. Se ocupará esencialmente en emitir billetes y regular la circulación monetaria en el República, los cambios sobre el exterior y la tasa del interés; descontar documentos de carácter genuinamente bancarios y efectuar las operaciones bancarias que requiera el servicio de la Tesorería y, subsidiariamente, todas aquellas que en general competen a los bancos de depósito y descuento.

Su administración,…estará a cargo de un Consejo integrado por cinco representantes de la Serie "A" y cuatro de la "B", y ser vigilada por dos comisarios…la ley concede al secretario de Hacienda de votar ciertas resoluciones del Consejo, realizar el control constitucional del

Gobierno sobre el Banco. El problema de armonizar este control con… la de independencia administrativa de ésta [a] fin de libertarla de posibles abusos del Poder Público o intromisiones perjudiciales de la política, [fue resuelta] …respecto del Consejo Directivo -que ser el que nombre el gerente, a los subgerentes y al cajero principal-por los siguientes medios: Primero, aplicando parcialmente el principio de recusación recíproca…esto es dando a los tenedores de cada serie uno, de los consejeros nombrados por la otra; Segundo, prescribiendo que en ningún caso podrán ser consejeros ni comisarios los funcionarios y empleados públicos y las personas que desempeñen un puesto de elección popular durante todo el tiempo que deba durar su encargo; Tercero, dejando al secretario de Hacienda - quien, …no podrá formar parte del Consejo Directivo-la sola facultad de vetar resoluciones de dicho Consejo, siempre que puedan afectar al equilibrio económico de la República, tales como: las que se refieren a la emisión de billetes, a la inversión en valores extranjeros, a depósitos constituidos en el exterior y a operaciones relacionadas con la regulación de la circulación monetaria o con la Deuda Pública; Cuarto, conociendo exclusivamente a los tenedores de acciones de la serie "B" el derecho de designar a los dos comisarios, y; Quinto, ordenando que mientras el público no subscriba acciones de la serie "B", el Gobierno federal nombrar los consejeros que a esta serie corresponden, eligiendo un consejero de cada una de las ternas que deberán proponerle las instituciones bancarias y las confederaciones de Cámaras de Comercio y de Cámaras Industriales, y, como las Cámaras Agrícolas no están todavía confederadas, designando una persona que por sus conocimientos esté capacitada para representar los intereses Agrícolas de la República.

Recientes aun… las múltiples emisiones fiduciarias de la revolución, al efecto, [se] limita al doble de la existencia oro en caja -después de deducir la garantía metálica de los depósitos- la emisión máxima permisible, prescribiendo que los billetes serán emitidos solamente en cambio de monedas de oro, nacionales o extranjeras, de lingotes de oro a razón de setenta y cinco centigramos de oro puro por peso, de giros de primer orden, pagaderos a la vista y en oro, sobre el exterior, y en las operaciones de redescuento con los otros bancos. Siendo voluntaria la circulación de los billetes, obliga al Gobierno federal, a los Gobiernos de los Estados y a los ayuntamientos a recibirlos ilimitadamente en pago de impuestos y de todos sus créditos; hace imprescriptibles los billetes, ordenando que se canjeen por oro en la matriz del Banco y las sucursales; declara que la falta de pago de un billete producir acción ejecutiva previo requerimiento ante notario y salvo el caso de que el pago se niegue por falsedad del billete; declara también que la falta injustificada de pago de un billete pondrá al Banco en estado de quiebra, y que, en caso de liquidación será excluida de la masa la cantidad necesaria para cubrir el valor de los billetes en circulación y, finalmente -como si todas las seguridades acabadas de enunciar no fueron suficientes-, si en la liquidación del Banco no hubiere bastantes para pagar el importe de los billetes en circulación, la ley establece esta otra garantía, que no pueden tener los billetes emitidos por bancos privados: la responsabilidad, por la diferencia, del Gobierno federal.

Como, por una parte, la pesada rigidez de la circulación monetaria estrictamente metálica ha venido poniendo cada vez más trabas al desenvolvimiento comercial e industrial del país y las vanas promesas que durante más de ocho años ha estado haciendo el Gobierno de derribar

esas trabas y facilitar la movilización de los capitales por medio del billete, han agotado a tal punto la paciencia del público, que la realización del proyectado Banco de Emisión, a |últimas fechas, se ha convertido en necesidad nacional inaplazable y en imperiosa demanda popular y como, por otra parte, las reservas acumuladas en la Tesorería, con el activo saneado de la Comisión Monetaria, son ya suficientes para exhibir la totalidad de las acciones de la serie "A" y el diez por ciento de las de serie "B", la Ley Constitutiva del Banco de México, S. A.

Concluía anunciando que ’…a las diez horas de la mañana, fue inaugurado el Banco de México, S. A., con cuyo acto queda satisfecha otra de las condiciones de seguridad para la reanudación del servicio de la Deuda Exterior y, por tanto, del restablecimiento del crédito de México en el extranjero…’ Así finalizamos este relato de un capítulo trascendental en la historia de México que algunos insisten en minimizar llevados por su poca objetividad. vimarisch53@hotmail.com

Añadido (1) Para quienes decían que el ciudadano Bergoglio Sivori era distinto a sus predecesores, muy conveniente es leer las declaraciones del antiguo nuncio apostólico en los Estados Unidos de América, el arzobispo Carlo Maria Vigano. Seguramente al abstenerse de responder, don Jorge Mario pensaba en otro gaucho, José Hernández quien en Martin Fierro escribiera: Vengan Santos milagrosos, /Vengan todos en mi ayuda, /Que la lengua se me añuda /Y se me turba la vista; /Pido a Dios que me asista /En una ocasión tan ruda…

Añadido (2) Lo confesamos, pertenecemos a la minoría ignorante. Nada sabemos sobre topografía, dirección de los vientos, sistemas de navegación, tráfico aéreo, torres de control, pistas de despegue y aterrizaje, hangares y características mecánicas de los aviones. Así que, por favor, excusen de preguntarnos al respecto. Por ello, vemos con admiración a las decenas de millones de mexicanos expertos en el tema quienes ansiosos esperan la consulta para opinar sobre cuál es el sitio más adecuado para establecer el aeropuerto en la ciudad de México. Vaya fortuna de la nación al contar con tal número de versados en esos asuntos.

Añadido (3) ¿A cuántos más veremos pronto con actitud de ’boobleheads’?

Añadido (4) De saltimbanqui pasó a convertirse en equilibrista, especialmente después de la comida.

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